Despedir también cotiza: nuevo criterio de la TGSS sobre la falta de preaviso

La gestión de una extinción laboral por causas objetivas incorpora una nueva variable económica y administrativa que las empresas deberán tener muy presente.

La Tesorería General de la Seguridad Social ha modificado el criterio que venía aplicando a las cantidades abonadas a las personas trabajadoras cuando la empresa no concede el preaviso correspondiente en una extinción basada en causas objetivas.

Hasta ahora, estas cantidades se consideraban habitualmente de naturaleza indemnizatoria y, por tanto, quedaban excluidas de la base de cotización. Sin embargo, el Boletín de Noticias RED 08/2026, de 14 de julio, comunica que la TGSS ha reconsiderado esta interpretación atendiendo a la doctrina jurisprudencial existente. Según el nuevo criterio, la compensación por falta de preaviso presenta una naturaleza más próxima a la salarial que a la indemnizatoria.

¿Qué implica este cambio para las empresas?

A partir de ahora, las cantidades abonadas por no respetar el preaviso deberán:

  • Incluirse en la base de cotización de la persona trabajadora.
  • Cotizarse mediante las correspondientes liquidaciones complementarias.
  • Considerarse devengadas en la fecha del cese.
  • Comunicarse como incluidas en la base de cotización mediante el código CRA 0054, cuya denominación pasa a ser «Indemnización por despido/cantidades por falta de preaviso».

No se trata únicamente de una modificación técnica. Este criterio supone que prescindir del preaviso en un despido objetivo puede generar un coste empresarial superior al previsto, además de nuevas obligaciones de comunicación, liquidación y control administrativo.

Un cambio que se produce en un contexto de incremento sostenido de los costes sociales

Esta novedad coincide con una importante elevación de las bases máximas de cotización.

En 2022, el tope máximo mensual del Régimen General se situaba en 4.139,40 euros. En 2026 alcanza los 5.101,20 euros mensuales. Esto representa un incremento de 961,80 euros al mes, equivalente aproximadamente a un 23,24 % en solo cuatro años.

Este crecimiento responde, entre otros factores, al sistema de actualización de la base máxima conforme a la evolución del IPC y al incremento adicional anual de 1,2 puntos porcentuales establecido desde 2024 hasta 2050, dirigido a reforzar los recursos del sistema público de pensiones.

Además, las empresas deben integrar en su planificación otras medidas que también incrementan la carga contributiva, como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional y, para determinados niveles retributivos, la cotización adicional de solidaridad. En 2026, el MEI alcanza los 0,90 puntos porcentuales y la cotización de solidaridad se aplica sobre las retribuciones que superan la base máxima.

La extinción de contratos exige cada vez una mayor planificación

La suma de estas novedades está convirtiendo la gestión de los despidos en un procedimiento cada vez más complejo desde el punto de vista jurídico, económico y administrativo.

Esta realidad resulta especialmente relevante en las extinciones por causas objetivas, que pueden responder precisamente a situaciones económicas, productivas, técnicas u organizativas graves. En esos escenarios, una decisión orientada a garantizar la viabilidad de la empresa puede llevar aparejados costes adicionales de cotización, exigencias formales estrictas y un elevado riesgo de contingencias posteriores.

Por ello, antes de adoptar una decisión extintiva, ya no basta con calcular la indemnización legal. Es necesario valorar de manera conjunta:

  • El coste de la indemnización.
  • Los salarios y conceptos incluidos en el finiquito.
  • La concesión o compensación del preaviso.
  • La cotización correspondiente.
  • Las obligaciones de comunicación mediante el Sistema RED.
  • El posible coste derivado de una impugnación.
  • El impacto global de la medida sobre la situación económica de la empresa.

El nuevo criterio de la TGSS vuelve a demostrar que, en materia laboral, una extinción mal planificada puede resultar considerablemente más costosa que la cantidad inicialmente prevista.

La prevención, el asesoramiento previo y el cálculo completo de todos los escenarios se convierten, una vez más, en elementos esenciales para tomar decisiones empresariales con seguridad.

Ir al contenido